Estructura del Programa Hatitet

Hemos diseñado una metodología basada en modificaciones incrementales. No creemos en los cambios drásticos que se abandonan al mes, sino en la construcción diaria de una salud cardiovascular robusta.

Las 3 Fases de Acción

1. Depuración de la Despensa

Identificamos a los enemigos silenciosos. El sodio excesivo se esconde en salsas, embutidos y panadería industrial. Te enseñamos a limpiar tu entorno alimentario y a comprar de manera inteligente en tu mercado local.

2. Activación Cardiopulmonar

Introducimos el movimiento sin dolor. Comenzamos con rutinas de 15 minutos de caminata o estiramientos articulares, escalando progresivamente hasta alcanzar los 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada.

3. Protocolo de Relajación

La tensión emocional es tensión arterial. Incorporamos técnicas de respiración diafragmática y pausas activas para romper el ciclo del cortisol que contrae tus vasos sanguíneos durante las horas de trabajo.

¿Por qué enfocarse en el Potasio?

Mientras todos hablan de reducir la sal, la clave fisiológica para flexibilizar las arterias es aumentar el potasio. Este mineral ayuda a dilatar los vasos sanguíneos y a excretar sodio a través de la orina.

En nuestro programa aprenderás a integrar fuentes naturales de potasio accesibles en Colombia:

  • Aguacate en tus ensaladas o desayunos.
  • Banano, naranja y papaya como snacks.
  • Frijoles y lentejas preparadas sin embutidos añadidos.
Alimentación saludable y rica en potasio

Preguntas Frecuentes

¿Necesito equipos costosos para hacer ejercicio?

Absolutamente no. La caminata es la base de nuestra prescripción de movimiento. Solo necesitas un par de zapatos cómodos y un lugar seguro, como un parque o tu propio vecindario.

¿Debería abandonar mis pastillas para la presión?

Nunca. El programa Hatitet es un complemento educativo. Cualquier modificación en la dosificación de tus medicamentos debe ser autorizada exclusivamente por tu cardiólogo o médico de cabecera.

¿Cómo mido mi progreso?

Te enseñamos a llevar una bitácora de presión arterial, midiendo en estado de reposo dos veces al día. Ver cómo los números descienden a medida que mejoras tus hábitos es la mayor motivación.